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LA TORSIÓN DE ESTÓMAGO
La torsión de estómago es una de las urgencias veterinarias más graves que puede sufrir un perro. Se trata de una condición que avanza rápidamente y que, sin intervención urgente, puede llevar al animal a un colapso sistémico grave o la muerte en cuestión de horas.
PERROS
12/2/20252 min leer


INTRODUCCIÓN
La torsión gástrica, técnicamente conocida como Complejo Dilatación-Vólvulo Gástrico (DVG), representa una de las emergencias veterinarias más críticas y temidas por los propietarios de perros. Su aparición es súbita, su progresión es fulminante y, sin una intervención médica inmediata, el desenlace es invariablemente fatal.
¿QUÉ ES LA TORSIÓN DE ESTÓMAGO?
La patología ocurre cuando el estómago se dilata excesivamente con gas, alimento o líquido (dilatación) y, posteriormente, gira sobre su propio eje (vólvulo). Este giro bloquea los orificios de entrada (esófago) y salida (duodeno), atrapando el contenido gástrico. Lo más grave es que el giro estrangula los vasos sanguíneos principales, interrumpiendo el riego sanguíneo al estómago y a otros órganos vitales como el bazo, provocando necrosis (muerte celular) y un shock hipovolémico sistémico.
RAZAS CON MAYOR PREDISPOSICIÓN
Aunque cualquier perro puede sufrirla, las razas de pecho profundo y estrecho tienen un riesgo significativamente mayor debido a su anatomía. Entre las más propensas destacan:
Gran Danés (la raza con mayor incidencia).
Pastor Alemán.
Setter Irlandés.
Dóberman Pinscher.
Mastín Español y Napolitano.
San Bernardo.
Weimaraner.
SINTOMATOLOGÍA
La rapidez en la detección es el factor determinante para la supervivencia. Los síntomas suelen aparecer poco después de comer o realizar ejercicio intenso:
Abdomen distendido y duro: El área estomacal se hincha visiblemente y suena como un "tambor" al golpearla suavemente.
Intentos de vómito fallidos: El perro intenta arquearse y vomitar repetidamente, pero solo expulsa saliva espumosa o nada en absoluto.
Hipersalivación y jadeo excesivo: Signos de dolor intenso y dificultad respiratoria.
Inquietud extrema: El animal no encuentra postura, camina sin cesar y muestra signos de ansiedad.
Mucosas pálidas: Las encías pierden su color rosado, indicando un estado de shock.
PREVENCIÓN
Si bien no existe una fórmula infalible, se pueden reducir los riesgos mediante pautas de manejo alimentario:
Dividir las comidas: Evitar una única ración diaria abundante; es preferible repartirla en 2 o 3 tomas.
Reposo pre y post-prandial: Evitar el ejercicio físico intenso una hora antes y dos horas después de comer.
Controlar la ingesta de agua: No permitir que el perro beba grandes cantidades de golpe tras el ejercicio.
Evitar comederos elevados: Estudios recientes sugieren que, a diferencia de lo que se creía antes, los comederos en alto podrían aumentar el riesgo en ciertas razas.
CONCLUSION
La torsión de estómago es una carrera contra el reloj donde cada minuto cuenta. El conocimiento de los síntomas por parte del propietario y el traslado urgente a un centro especializado son los únicos factores que pueden garantizar una segunda oportunidad. La gastropexia se consolida hoy como el procedimiento estándar de oro, no solo para tratar la afección, sino como una medida preventiva eficaz en perros anatómicamente predispuestos.
